Comunicado del CAINA

Desde el Colectivo de Trabajadores del CAINA, manifestamos nuestro más profundo dolor por el fallecimiento de Agustín, quien murió mientras dormía en una de las tantas ranchadas de pibes en la Ciudad de Buenos Aires.

Desde el CAINA acompañamos hace ya más de 27 años a pibes y pibas en situación de calle. Trabajamos en el día a día por construir un espacio de contención, que abrace, que escuche, que habilite a lxs pibxs correrse por un rato de ese duro vivir-en-la-inmediatez que supone la permanencia en calle, para poder pensar y materializar juntos otros presentes posibles. Creemos que entender a les niñes y adolescentes como sujetos de derecho tiene que ver con eso. Reconocerlos en sus singularidades, sus trayectorias de vida, sus miedos, sus deseos, sus proyectos.

Entendemos que nuestro compromiso como trabajadorxs no se reduce a la tarea cotidiana, sino a la discusión por construir políticas públicas integrales y de calidad, que realmente generen las condiciones para vivir una niñez digna, libre de violencias y con todos los derechos garantizados. Es por ello que nos organizamos en ATE (Asociación de Trabajadores del Estado), y en la Junta Interna de “Promoción Social”, desde donde motorizamos diversas estrategias para visibilizar la alarmante situación actual de las políticas de niñez en la Ciudad. Entendemos también que esto no es posible en soledad, por ello apostamos a la construcción y consolidación de vínculos junto a otras organizaciones barriales, comunitarias, sociales, estatales y políticas.

A la vez, considerando la información que circuló en primera instancia respecto a los hechos, entendemos como una responsabilidad ineludible aclarar de qué manera procedimos como institución desde que tomamos conocimiento de la situación de Agustín. El CAINA no es una institución aislada, forma parte de un Sistema de Protección Integral conformado por diferentes organismos e instituciones, que debiera poder dar respuesta en función de las particularidades de cada realidad. Es por ello que, entendiendo los motivos que expulsaron a Agustín de su comunidad, el amedrentamiento que estaba padeciendo en su barrio, elaboramos una estrategia acorde, dando aviso al CDNNYA a los fines de implementar de manera urgente una medida de protección, y gestionarle una vacante en un hogar, para, precisamente, correrlo del contexto de calle. Esta estrategia fue acordada con las partes intervinientes que se encontraban ya acompañándolo. Entendemos que, para quienes no se encuentran familiarizados con el circuito, y desconocen quizás la mirada subyacente a la hora de pensar e implementar estrategias de cuidado, puede resultar difícil comprender desde donde tomamos ciertas decisiones. Consideramos que la respuesta a esto debe ser el diálogo, el intercambio para potenciar la lucha: compartimos el mismo objetivo, romper con las lógicas de crueldad e insensibilidad.

En una Ciudad que le da la espalda a la problemática de personas en situación de calle, en una Ciudad que se desentiende de los problemas de falta de acceso a derechos básicos por parte de la población en vulnerabilidad social, en una Ciudad con el PBI mas alta de país, pero con un Estado que abandona a los sectores populares, encubriendo una lógica criminal, tras una política social de fachada, nuestro trabajo son los derechos de les pibes, con lo cual entendemos que nuestra tarea hoy es política. Trabajamos con los pibes que están al margen del margen. Tratamos de aportar a construir relaciones de fuerza que nos permitan hacer efectivos los derechos de les pibes, porque entendemos que tienen que ser una prioridad. No vamos a quedarnos callados frente a la persecución y violencia policial, y a la ausencia de políticas públicas para esta problemática que afecta a cientos de pibes a lo largo y ancho del país. El CAINA no renuncia, el CAINA lucha.

Estamos cansadxs que se nos mueran pibxs en la calle. Lo repetiremos hasta que nos escuchen, las políticas públicas que el Gobierno de la Ciudad ofrece a nuestrxs pibxs son insuficientes, los dispositivos de atención y asistencia existentes se encuentran en situaciones de deterioro muy graves, la falta de respuesta integral desde el Estado a la vulneración de los derechos de nuestrxs pibxs lamentablemente culmina nuevamente en tragedia. Hoy lloramos a otro pibe más, hoy nos toca despedir a Agustín. Hacemos responsable al gobierno de la ciudad de está situación, exigimos que se ponga en marcha seriamente un circuito de asistencia territorial a lxs pibxs en situación de calle que pueda garantizar acceso a dispositivos acordes a la situación, a las necesidades y derechos de cada pibx, garantizando a su vez las condiciones de salud en esta terrible crisis sanitaria en el contexto de expansión del virus COVID-19. Los derechos no pueden esperar al paso de la pandemia, las vidas de nuestrxs pibxs tampoco.

Trabajadores y trabajadoras del CAINA (Centro de Atención Integral a la Niñez y la Adolescencia).

Adhieren, Trabajadores y Trabajadoras de PUENTES ESCOLARES

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