La Unión de Trabajadores de la Educación (UTE) puso en marcha su primera colonia de verano destinada a hijos e hijas de afiliados, una iniciativa pensada para acompañar a las familias trabajadoras en el tramo final de las vacaciones escolares y en la antesala del ciclo lectivo.
La propuesta se desarrolla en el club Franja de Oro, en el barrio porteño de Pompeya, y está dirigida a chicos y chicas de entre 5 y 12 años. Funcionará de lunes a viernes, del 9 al 21 de febrero, entre las 9 y las 16.30 horas, con actividades deportivas, recreativas y culturales, además de desayuno y almuerzo incluidos. El sindicato dispuso tres micros que saldrán desde distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires para facilitar el traslado.
El secretario de acción social, Ariel Sánchez, explicó que la colonia recibirá a un centenar de niños. “Van a concurrir en tres micros que salen de diferentes puntos de la Ciudad: zona norte, centro y sur. Allí se desarrollarán actividades al aire libre, en el gimnasio, en la cancha de fútbol y en la pileta del club, y además se les dará desayuno y almuerzo a todos”, detalló.
Desde el gremio remarcaron que la iniciativa apunta a resolver un problema concreto de las familias docentes: la falta de cuidado para los chicos durante febrero, cuando aún no comenzaron las clases pero muchos trabajadores deben retomar sus tareas administrativas y de planificación escolar.
“Donde hay una necesidad, surge un derecho; y la necesidad de nuestros compañeros y compañeras en las escuelas era, cuando se reincorporaran al ciclo lectivo, poder tener un lugar para que sus hijos vayan hasta el comienzo de las clases”, señaló Matías Zalduendo, secretario de organización del sindicato. Y agregó: “Fue una decisión política de la conducción largar la primera colonia, que implicó un esfuerzo de organización impresionante, con muchos compañeros trabajando todo enero”.
En este sentido la secretaria general de UTE, “Monona” Gutiérrez, destacó el carácter social de la propuesta y su impacto en las economías familiares. “Por primera vez la colonia está pensada para los hijos y las hijas de los trabajadores afiliados a nuestro sindicato. Este espacio se pensó mirando las infancias, pero sobre todo mirando a las familias trabajadoras”, afirmó. “Esto no se da porque sí; se da porque hay una decisión política de transformar los proyectos colectivos en realidad concreta. Queremos una UTE presente y al lado de los trabajadores”, concluyó.
En un contexto de pérdida de poder adquisitivo y aumento de los costos de cuidado infantil durante el verano, la colonia aparece como un beneficio sindical que busca aliviar gastos y organización cotidiana de los hogares docentes, especialmente en la previa del inicio de clases en la Ciudad de Buenos Aires.
Fuente: Enfoque sindical

