Los secundarios privados de la Ciudad ya tienen más alumnos que los públicos

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Tiempo Argentino – Nota – Información General – Pag. 26 / 31.07.2016. En 2015 se registró por primera vez en la historia educativa porteña una brecha en las escuelas medias del ciclo común en favor de las privadas: 93.477 estudiantes contra 90.878. Ocurre en grandes urbes del país, pero en la Capital hay otras causas: 11 mil chicos sin vacantes y un presupuesto educativo que en 2005 era el 30% del total, y hoy es el 20,7%. 

Gustavo Sarmiento

El avance de la educación privada es un proceso que se observa en gran parte del país, sobre todo en las grandes urbes, pero que tiene su epicentro en la Ciudad de Buenos Aires, donde los secundarios privados ya tienen más alumnos que los colegios públicos.
Segú n datos de la Dirección de Estadísticas y Censos porteña, en 2014 los chicos que cursaron el ciclo común en secundarias privadas y públicas fue casi similar: 91.046 frente a 90.738. Pero el año pasado, por primera vez en la historia de la Capital Federal, la secundaria privada superó claramente a la estatal en cantidad de estudiantes: 93.477 contra 90.878.
Aumentó un 2,6% en sólo un año y la matrícula es la mayor desde 2000, cuando hubo 95.286 chicos. Luego deseen dió por la crisis. La matrícula de la secundaria pública, en cambio, fue cayendo desde el inicio de la gestión macrista: 98.754 en 2007; 91.599 en 2011.
Hoy los alumnos de secundarios privados representan el 50,7% del ciclo común. Es el porcentaje más alto del país, donde el promedio no llega al 30 por ciento.
«Primero hay que definir qué es educación privada. Está invisibilizado que se trata de una educación financiada por todos nosotros. Reciben más subsidios que los colectivos, y ahí el chofer los hace subir a todos, acá el dueño de la escuela elige quién entra o echa docentes de manera discrecional», considera el secreta rio de UTE-CTER A, Eduardo López. Y sentencia: «Actual mente los dueños de las priva das son planeros vip».
De casi 800 establecimientos educativos de gestión privada que existen en la Ciudad, más del 50% reciben subsidios.
Unos 350 son secundarios. La página web del gobierno porteño especifica que los privados de hasta 40 horas que reciben el 100% de cobertura estatal, igualmente pueden cobrar un arancel máximo de 517 pesos.
Los de 4 0% de cobertura pueden pedir hasta 2819 pesos. Por ejemplo, el colegio Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús, en Las Cañitas, en 2015 recibía 100 mil pesos del Estado porteño, y su cuota superaba los $ 4300. Sólo en 2013, la ORT recibió más de 2 millones de pesos de subsidios.
El avance de las privadas no es algo que ocurre sólo en Ciudad. En el período 2003-2013 aumentó un 35% la matrícula en provincia de Buenos Aires, y en Neuquén, un 36 por ciento. Sin embargo, en Capital Federal la situación está atravesada por factores par ticulares. Uno se conoció recientemente: respondiendo a un pedido de informes del diputado del FIT, Patricio del Corro, el Ejecutivo porteño admitió que 11.432 chicos que quisieron estudiar en el sistema educativo público de la Ciudad este año, no pudieron obtener lugar. Del nivel inicial fueron 10.665; en la secundaria llegaron a 328. «Es parte de un plan político que toma a la educacióncomo un negocio: para este año, Infraestructura escolar aumentó un 19%, y los subsidios a privadas, un 41%», subraya Del Corro.
«Los chicos que quedaron sin vacante ingresarán en el ámbito privado y seguirán ahí jardín, primaria y secundaria -reflexiona López-. En siete años se dirá que están en privadas porque hay menos paros que en las públicas, cuando en realidad fue por una mala política. Hay 11 mil chicos sin vacantes, y hasta el terciario de River cobra subsidio». La inscripción online tampoco trajo más alumnos al sistema público. En 2015, hubo 1000 chicos menos en la secundaria y 1200 en primaria, respecto de 2013.
Un problema es la falta de establecimientos. Del Corro, Marcelo Ramal y Laura Marrone presentaron en la Legislatura porteña un proyecto para crear las 33 escuelas con las que se cubriría la falta de vacantes en todos los niveles.
Casi todas en el sur de la Ciu dad.
El financiamiento surge como un tema clave. A lo largo de estos ocho años de gestión PRO, la Dirección General de Infraestructura y Equipamiento no ut i1izó 850 mi1lones de pesos presupuestados para escuelas públicas. De acuerdo a valores de construcción de 2015, ese monto equivale a 69 secundarias de seis salones y SUM, o a 127 jardines.
Lo destinado a Educación hace diez años era el 30% del presupuesto total de la Ciu dad. Este año es el 20,7 por ciento. De ese monto, el porcentaje destinado a educación estatal se ya reduciendo año a año: del 62,8% que ocupaba en el presupuesto educativo en 2008; al 50% en 2015. En cambio, lo destinado a privadas se mantiene en 16,6%, como al inicio de la administración macrista. En contraposición, apenas el 1,08% va a infraestructura, de lo más bajo entre todas las carteras educativas del país.
Un documento de la Asociación Civil por la Igualdad y la justicia (ACIJ) destaca que la inversión en infraestructura escolar fue tres veces menor a la destinada a publicidad ofi cial. «En la práctica, la Dirección de Educaciónde Gestión Privada no tiene en cuenta los aranceles extra que cobran las escuelas y que operan como cuota encubierta, lo que genera que se mantengan los subsidios a escuelas a las que asisten alumnos y alumnas de alto poder adquisitivo», expresa Olivia Minatta, abogada de ACIJ, y en fatiza:» M ient ras hay chicos que no encuentran va cantes en escuelas estatales, el Estado subsidia privadas en zonas aventajadas donde hay escuelas públicas».
Para Sandra Ziegler, directora de la Maestría en Cien cias Sociales con orientación en Educación de FLACSO, la elección de una privada «está vinculada a una imagen de este circuito como un espacio más cuidado, que cuenta con proyectos de escuela sostenidos a lo largo del tiempo y también por la estabilidad y continuidad del ciclo lectivo».
En 2015, el porcentaje de alumnos repetidores en el sector público porteño fue de 13,7%; en el privado apenas 3,2 por ciento. Sin embargo, al analizar los exámenes de la Evaluación de Finalización de Estudios Secundarios de la Ciudad en 2013, los resultados entre alumnos de públicas y privadas fueron similares.«

MENOS PESOS Cuando asumió Mauricio Macri, el gobierno ponía cuatro pesos en las escuelas públicas por cada uno destinado a subsidios a las privadas. En 2016, la relación es de 3,3 pesos a la pública por cada peso a la privada.

MÁS PRIVADOS En 2003 había 198.557 alumnos en secundarias porteñas; en 2015 fueron 190.409. A lo largo de estos doce años hubo 11.327 chicos menos en el sistema público, y 3179 más en la educación privada.

EN PRIMARIAS En el ciclo común de Primaria también hay un aumento de la privada, pero aún son más los alumnos en escuelas públicas: en 2015 fueron 145.214 frente a 136.437. Diez años atrás eran 111 mil en privados y 150 mil en estatales.

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