La entrega de la «Canasta escolar nutritiva» devela, una vez más, las deficientes políticas públicas del GCBA

El miércoles 1ro. de abril comenzó la entrega de la “Canasta escolar nutritiva” en las escuelas estatales porteñas que reemplazó las viandas diarias que se enviaban desde el comienzo del “Aislamiento preventivo obligatorio”. Si bien esta modalidad mejora la situación respecto a la entrega de un pequeño sándwich por día, tanto la cantidad total de raciones por establecimiento como el contenido de cada una de ellas resultan absolutamente insuficientes para garantizar la alimentación de lxs estudiantes durante dos semanas. Fue muy angustiante para la comunidad educativa que se acercaron a buscar la comida comprobar que los bolsones no alcanzaban para todas y que, en el caso de poder acceder a ellos, los productos no iban a cubrir las necesidades nutricionales de sus hijos e hijas. Además, en las escuelas se vivieron largas filas de espera ya que en muchos casos la ayuda alimentaria llegó con demora. A esto se suma la falta de elementos de protección e higiene como guantes y barbijos que debían utilizarse en la manipulación y entrega de alimentos.
Desde la Unión de Trabajadores de la Educación, reclamamos el aumento inmediato del contenido de cada Canasta, el envío de las raciones para la totalidad de la matrícula de la institución sin ningún faltante, la provisión de elementos de prevención del contagio de COVID-19 y el desarrollo de una logística que impida la aglomeración de personas. Al mismo tiempo, reiteramos el reclamo de que se entreguen “canastas de almuerzo”, y no sólo de merienda o desayuno, aún en aquellas escuelas que no tuvieran habitualmente comedor. Se trata de una situación de emergencia inédita en la que aumentan los sectores sociales en los que este refuerzo alimentario es la única o la principal comida diaria por lo tanto el Estado de la Ciudad debe estar presente con medidas excepcionales.

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