Evacúan un jardín de infantes por un incendio en el edificio y crece la preocupación por la infraestructura escolar

Alumnos, docentes y auxiliares de la Escuela Nº 16 Presidente Mitre, ubicada en el barrio porteño de Balvanera, debieron ser evacuados esta mañana por el incendio de la cámara de luz de la institución, por lo que se desplegó un operativo del SAME y Policía de la Ciudad, quienes informaron que una trabajadora debió ser atendida por inhalar humo.

El hecho se produjo aparentemente por el incendio de la cámara de luz de la escuela, ubicada en el cruce de la avenida Pueyrredón y Sarmiento, a raíz de un desperfecto eléctrico, por lo que el personal docente procedió a evacuar a los alumnos de todos los niveles.

El SAME y la policía montaron un operativo de contención en el lugar y se cortó totalmente al tránsito la calle Sarmiento mientras los alumnos iban saliendo del edificio y llamaban a sus padres para que vayan a retirarlos.

Por el incendio no se reportaron heridos, pero una auxiliar debió ser atendida por el personal médico por inhalación del humo, informaron desde UTE.

Se trata del segundo incidente de esta índole en dos días, en medio de cruces entre el Ministerio de Educación de la Ciudad y diferentes comunidades educativas por la deficiente infraestructura de las escuelas públicas de la capital.

Ayer por la tarde, otro incidente motivó la asistencia médica de los alumnos que concurren a la escuela Manuel Quintana, también del barrio de Balvanera. Según información preliminar, se dijo que hubo una presunta fuga de gas, por lo cual se decidió evacuar el inmueble.

Más tarde, se corroboró que la instalación estaba bien, pero que los estudiantes se descompensaron por las altas temperaturas, al no contar el establecimiento con ninguna manera de paliar el calor: no tienen ventiladores suficientes ni aires acondicionados.

Más cuestionamientos fueron elevados contra el ministerio dirigido por Soledad Acuña cuando se conoció el reclamo de la comunidad del Centro Educativo Isauro Arancibia. Desde el 3 de marzo, los alumnos del establecimiento público el barrio porteño de San Telmo, no tienen clases por una rotura en el desagüe pluvial.

 

Sin suministro de agua, los estudiantes se quedaron sin la posibilidad de asistir al único colegio que brinda clases a personas en situación de calle.

Ola de calor y respuestas insuficientes

La ola de calor que atraviesa la ciudad de Buenos Aires volvió a dejar en evidencia los problemas de infraestructura que, producto de la desinversión del gobierno de Horacio Rodríguez Larreta, padecen desde hace años varias escuelas porteñas.

Según denunciaron referentes de la Multisectorial por la Escuela Pública, más de 400 establecimientos iniciaron las clases con ventiladores rotos, cortes de luz, falta de agua potable, obras sin terminar, inundaciones y otras dificultades que, sumadas a las altas temperaturas, provocaron descompensaciones, faltazos grupales y, en algunos casos, la suspensión total de actividades.

La respuesta de la ministra de Educación porteña, Soledad Acuña, llegó recién este lunes, cuando el termómetro seguía marcando máximas superiores a los 30 grados y el número de edificios con inconvenientes se había elevado a 600, de acuerdo a un relevamiento realizado por la Secretaría de Condiciones y Medio Ambiente del Trabajo (CyMAT) de la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE).

Por Twitter, y sin mención alguna a los reclamos de fondo, Acuña comunicó que daría inicio este martes a “un operativo de distribución de aguas frías para promover más intensamente la hidratación en los colegios”, que implicaba la entrega de botellitas de agua. El anuncio fue rápidamente criticado por docentes, familias y estudiantes.

“Es una risa, una tomada de pelo. Es algo que surge frente al enojo de la comunidad, como para decir ‘estoy haciendo algo’, pero la realidad es que no alcanza para nada, porque siguen sin arreglar los ventiladores, sin colocar aires acondicionados, sin habilitar la suspensión de clases cuando no están dadas las condiciones. Parece una provocación”, observó Pablo Cesaroni, referente de Cooperadoras en Movimiento y de la Multisectorial por la Escuela Pública.

La situación que están atravesando las instituciones porteñas, explicó Cesaroni, responde a la falta de inversión por parte del Gobierno de la Ciudad, que no garantiza el número necesario de ventiladores por aula ni se ocupa de la reparación de los aparatos dañados.

Además, añadió el referente educativo, “en algunas escuelas donde las cooperadoras hicieron el enorme esfuerzo de comprar aires acondicionados, la Dirección General Mantenimiento Escolar no está autorizando la colocación de los artefactos debido a que las instalaciones eléctricas no están en condiciones y no existe intención alguna de invertir en un nuevo cableado”.

En muchos casos, aseguró por su parte Pablo Francisco, secretario de la CyMAT, suele hacer más calor en las aulas que en el exterior.

“El lunes algunos compañeros y compañeras hicieron mediciones de temperatura y mientras en el exterior había alrededor de 30 grados, en las aulas la temperatura era de 35, 36, 37”, denunció a este medio el referente de UTE, un escenario que empeora en las escuelas técnicas, “donde hay talleres con maquinaria funcionando que no tienen ningún sistema de climatización”.

 

Fuente :tv publica

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