En defensa de los Institutos de Formación Docente

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¿Mejorar la calidad es cerrar institutos?

En consonancia con las declaraciones del Ministro Esteban Bullrich quien en enero señaló que “en Argentina hay 1300 institutos y es difícil mantener la calidad en todos ellos”, la Directora del Instituto Nacional de Formación Docente, Cecilia Veleda, dijo en la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados que “estamos revisando evaluar la creación de nuevas instituciones y validar titulaciones de los nuevos institutos porque vemos con preocupación ese crecimiento inexorable sin siempre garantizar condiciones de calidad”

Cabe la pregunta: ¿Sobran institutos de formación docente para Mauricio Macri?

Como se desprende de las afirmaciones de los funcionarios de la cartera educativa nacional, pareciera ser que una de las políticas que se aplicarán para mejorar la “calidad educativa” será reducir la cantidad de los mismos. Ello, se produciría en el marco de una política global en materia educativa que se caracteriza por la subejecución. En este sentido, el informe elaborado por la CTERA señala que en Acciones en Formación Docente se utilizó sólo el 26,7 por ciento. Esa definición presupuestaria se reflejó en el incumplimiento del Plan Nacional de Formación Docente, en el Programa de Formación Permanente y en el Ejercicio Nuestra Escuela.

Al mismo tiempo, desarman los programas de acompañamiento a docentes noveles y no convocan a los concursos de investigación para los IFD (cuestión no contenida entre los objetivos del Plan Estratégico presentado por Veleda hace un mes).

Entonces, ¿Cómo cumplirá el objetivo crucial de la formación de los futuros docentes?

“La Revolución Educativa” a la que alude este gobierno se expresa en estos términos: subejecución y cierre de institutos. Paralelamente, las metáforas de las que se vale el ministro para nombrarnos y nombrar nuestro trabajo realmente rozan la “mala calidad” al compararnos con mecánicos de Ford Falcon o bien hablar de una nueva Campaña del Desierto.

Como si fuera poco, en la Ciudad Autónoma faltan docentes.

Desde la UTE exigimos el aumento del presupuesto educativo en el ámbito local (que viene cayendo año tras año), la creación de un sistema de becas amplio y generalizado para los estudiantes de nivel terciario y de nuevas formas de acompañamiento a sus trayectorias educativas. Además es necesario promover la creación de instancias de extensión e investigación que pongan en valor el nivel superior.

Revalorizar el trabajo docente es garantizar las condiciones dignas de enseñar y aprender.