De nuevo a intimidar

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Página 12 – Nota – Sociedad – Pag. 18 – La Policía de la Ciudad, otra vez en escuelas – 01/11/2017.Los agentes llegaron a tres colegios de la Villa 31, en Retiro, para averiguar si allí había padres que estaban organizando una protesta por el traslado de los alumnos decidido por Educación.

Informe: Juan Funes.

Policías de la Ciudad entraron ayer a la Escuela Infantil Nº 5, a la Primaria Nº 25 Bandera Argentina y a la Secundaria Nº 6 Padre Mugica, en el barrio de Retiro, y pidieron información sobre los padres de los alumnos que reclaman para que esos establecimientos no sean trasladados a un galpón mientras se construye un nuevo edificio que va a nuclear a las tres escuelas.
Según contó a PáginaI12 el delegado de la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE) de la secundaria, Walter Larrea, que estaba presente cuando ingresaron los policías, “la primera agente que vino dijo que la habían mandado del Centro de Desarrollo Emprendedor y Laboral (Cedel), en donde trabaja el jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta. Cuando me comuniqué con el Centro más tarde, lo negaron”.
Larrea explicó que los padres y maestros de las escuelas no está en contra de la construcción del nuevo edificio, pero denuncian que el traslado a los galpones del jardín y de la primaria va a dejar sin vacantes a muchos chicos y a desorganizar la vida de las familias. “Se enteraron de que mañana (por hoy) los padres se iban a reunir en la escuela para organizar una nueva manifestación y por eso vinieron policías a amedrentar, a intimidar a los padres para que no continúen con el reclamo”, denunció Larrea.
Según contó el delegado, cerca de las 9 de la mañana, dos policías de la comisaría 46 se acercaron a las tres escuelas, ubicadas en edificios contiguos a lo largo de la calle Letonia, detrás de los Tribunales de Comodoro Py. El procedimiento fue el mismo en los tres establecimientos: pidieron hablar con los directivos y preguntaron si allí estaban reunidos los padres de los alumnos o se había alguna actividad similar en curso. “Al secundario vinieron dos veces; una a las 9 y otra pasadas las 10. La primera vez le preguntaron al vicerrector si había una reunión de padres llevándose a cabo en la escuela. Cuando volvieron insistieron en preguntar si estaban organizando alguna actividad”, precisó Larrea. “Claramente el objetivo es amedrentar a los padres porque se están organizando cada vez más. Lo que pedimos desde que se dio a conocer el proyecto del nuevo edificio es una reunión con representantes del gobierno de la Ciudad en la que participen padres y maestros de las escuelas, para que ellos mismos les puedan explicar por qué rechazan el traslado del jardín y del primario a los galpones mientras se construye la escuela”, agregó.
El proyecto del gobierno de la Ciudad implica la construcción de un edificio que integrará a los tres establecimientos en el inmueble del Correo Argentino que da a las calles Letonia y Comodoro Py, en frente de donde actualmente funcionan las tres escuelas. Según le comunicaron voceros del gobierno a los docentes, la obra tardará alrededor de 14 meses en finalizarse y todavía no se inició. Larrea destacó que el edificio único para la escuela “es un reclamo histórico de la comunidad de la Villa 31 por la que venimos luchando desde hace muchos años. Está bien que la hagan, pero lo que estamos reclamando es que se haga de otra forma”.
La docente y delegada de UTE Florencia Diasprotti explicó a este diario que el planteo del gobierno fue “trasladar el jardín y la primaria a un galpón ubicado en avenida Ramón Carrillo y la Calle 12”, a más de 20 cuadras del edificio actual, y la escuela media será reubicada “a un modular sobre la avenida Antártida Argentina, pegada a donde está actualmente”.
El principal problema del traslado es que “el lugar es mucho más chico que el actual, con lo cual se reducirían las vacantes y muchos chicos se quedarán sin lugar”, advirtió la docente. Sumado a esto, Larrea señaló que “con los traslados se va a desmembrar la comunidad educativa porque quedan todos los edificios separados” y “le desordenan la vida a muchas familias que tienen que mandar a los hijos a diferentes lugares, uno en cada punta de la villa”. Por otro lado, el temor de los padres y maestros, según el delegado, “es que nos manden lejos de la obra para hacer cualquier cosa y no la escuela que dijeron que iban a hacer, como ya pasó otras veces”.
Larrea indicó que desde la comunidad educativa se plantearon al gobierno propuestas de distintos lugares para ubicar a las escuelas hasta tanto finalice la obra del edificio único.
“Entendemos que hay lugar al lado de donde están las escuelas actualmente, en donde se pueden armar aulas modulares, como se va a hacer con la escuela media. También hay espacios libres en el mismo terreno del correo viejo que no van a entrar en la obra, como, por ejemplo, el estacionamiento”, detalló. El delegado aseguró que los funcionarios del gobierno se niegan a reunirse con ellos, y que les comunicaron que decisión de trasladar a los chicos a los galpones es definitiva. “Hablé personalmente con Diego Fernández, un funcionario designado por el gobierno para trabajar en la urbanización de la Villa 31. Le dije que teníamos que resolver el conflicto democráticamente con la participación de los padres; su respuesta fue que ‘es una democracia representativa. Tendrán un año de incomodidad’”, recordó Larrea.