En los próximos días los diarios, los noticieros, los portales virtuales, las redes sociales, etc. estarán circulando noticias de todo tipo y color sobre los Juegos Olímpicos de la Juventud.

Por eso hablemos de lo que no saldrá ni en los medios masivos ni en las redes sociales porque es algo que se oculta no sólo en este momento sino cada día hace unos cuantos años. Nos referimos al Deporte no en su carácter excepcional y minoritario como lo son los JJOO: un puñado de jóvenes atletas en una competencia que se organiza cada cuatro años. Nos referimos al Deporte cotidiano y mayoritario. Y más puntualmente nos referimos a la política pública deportiva de la Ciudad de Buenos Aires llevada adelante por medio de la Subsecretaría de Deportes, circunstancialmente encabezada por el ex tenista Luis Lobo, bajo la órbita inmediata del Vicejefe de Gobierno, Diego Santilli. Y no dudamos ni un poquito en decir que la política deportiva de la Ciudad se sostiene con trabajo precario.

Porque somxs trabajadorxs de esta dependencia gubernamental. Somos nosotrxs lxs que llevamos adelante la política pública deportiva de la Ciudad junto con varixs miles de vecinxs. Hablamos de propuestas gratuitas y públicas que están destinadas a todas las edades: niñxs, adultxs mayores, adolescentes, grupos de mujeres adultas, etc. En cientos de lugares diferentes: las plazas, las villas, los polideportivos y los grandes parques de la Ciudad. Propuestas de todo tipo: escuelas deportivas, yoga, campamentos, baile, atletismo, newcon, natación, lucha y un muy larguísimo etcétera. Sin nuestro trabajo, ¿qué haría la Subsecretaría en su día a día, en esa tarea fundamental ya no para una minoría sino para la mayoría de lxs que vivimos en la Ciudad de Buenos Aires?

Pero a pesar de lo vital que resulta nuestra tarea, nuestras condiciones de trabajo son por demás precarias. Somos alrededor de quinientos trabajadorxs que le ponemos el cuerpo a esta labor diaria. Y la gran mayoría no somos reconocidos por la tarea docente que desarrollamos. Algunxs nos encontramos categorizadxs como administrativxs, otrxs tenemos un contrato precario que se renueva año a año con un salario que hoy día apenas roza los $100 por hora de trabajo. Esto nos obliga a sobrecargarnos de actividades o en muchos casos a tener que dejar el trabajo que tanto nos gusta porque la situación se nos hace insostenible. ¿Cómo se debería reconocer? Con horas cátedra según el Estatuto que rige, efectivamente, en la misma Subsecretaría. Las pocas horas cátedra que hay son repartidas a dedo.

Al menos eso le podemos conceder a Luis Lobo y a Diego Santilli que nuestras problemáticas exceden su gestión. Pero no pueden mirar para otro lado con la responsabilidad que les cabe en estos años, en los cuales no han hecho nada por solucionarlas. ¿Dicen que no hay plata para destinar al Deporte? El circo que rodeará los JJOO no dejará lugar a dudas de que esa falta de presupuesto es una decisión política.

Y afirmamos que sí les cabe la responsabilidad por no haber hecho nada. Lo decimos porque no sólo trabajamos diariamente en esta dependencia sino porque también hace un tiempo que un grupo creciente de trabajadorxs nos venimos organizando colectivamente en diferentes sindicatos (ATE, UTE, ADEF) para dejar de naturalizar la situación en la que nos encontramos. Las autoridades, como en el resto de las dependencias de gobierno, no sólo eluden constantemente nuestras demandas sino que también amenazan con descuentos cuando participamos activamente de los paros y movilizaciones.

De todo esto no se habla ni se hablará en estos días festivos de JJOO. Se hará silencio. Nosotrxs intentamos con estas líneas expresar nuestra voz. Porque no sólo la pelota está manchada. Lo está toda la política pública deportiva de la Ciudad.

Colectivo de trabajadorxs organizadxs en ATE, UTE y ADEF.

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