La Unión de Trabajadores de la Educación (UTE) expresa su total solidaridad con las trabajadoras y trabajadores cartoneros que llevan adelante una huelga de hambre y un acampe desde hace días frente al Ministerio de Espacio Público e Higiene Urbana de la Ciudad de Buenos Aires, en reclamo de la restitución del transporte para más de 3.500 familias que trabajan en cooperativas de reciclado.
En este sentido, queremos poner en valor el aspecto ambiental de su tarea. Gracias a la recuperación y clasificación de materiales reciclables, se evita que miles de toneladas de residuos terminen en los rellenos sanitarios, donde generan contaminación del suelo, del aire y de las napas de agua. Al mismo tiempo, se disminuye la presión sobre los recursos naturales, ya que cada kilo de material reciclado significa menos tala de árboles, menos consumo de energía y menos emisiones de gases de efecto invernadero. En definitiva, su trabajo no solo representa un ahorro económico para la ciudadanía, sino también un aporte fundamental a la lucha contra el cambio climático y a la construcción de ciudades más sostenibles.
Por eso, la discusión no debería centrarse en recortes o limitaciones, sino en cómo fortalecer políticas públicas que reconozcan y potencien este servicio ambiental esencial. Los recuperadores urbanos son verdaderxs trabajadores de la economía circular: garantizan que los materiales vuelvan al ciclo productivo en lugar de transformarse en basura.
La UTE reafirma su compromiso inquebrantable con la dignidad del trabajo y con las políticas públicas que promueven la inclusión social. El sistema de reciclado con inclusión, vigente hace casi dos décadas y reconocido por organismos mundialmente, no puede ser destruido con un recorte unilateral. Exigimos al Gobierno de la Ciudad que retome el diálogo, restituya el transporte y garantice condiciones laborales decentes. La educación pública no se limita al aula: también pasa por acompañar luchas por el trabajo digno y la justicia social. Desde UTE, seguiremos junto a los cartoneros y cartoneras hasta que sus derechos sean restablecidos.