Bandera-Especial

En el mes de octubre, en todo el país,  se hacen públicos los debates, perspectivas y experiencias de la educación especial. Sin embargo, en la ciudad de Buenos Aires por segundo año consecutivo estuvo ausente en la agenda educativa.

Desde  que asumió a la Dirección de la modalidad María Zambruno, quien no proviene del sector y no posee formación en educación especial,  fue suspendido este espacio de debate, que se realizaba desde hace 20 años, sin explicación alguna. Dichas actividades tenían como objetivo el intercambio, exposición de experiencias pedagógicas y la participación en paneles con académicos de diversos sectores, para propiciar la reflexión de las prácticas y la construcción colectiva de las miradas de la modalidad.

Es evidente que esta gestión, de forma contradictoria con su discurso, tiene como objetivo censurar la palabra e invisibilizar nuestro trabajo.

En Educación Especial hay mucho por pensar y mucho por hacer porque siempre estamos creando, estudiando, y  discutiendo,  pero cuando se cierran unilateralmente  los debates nos preguntamos:

¿Cuáles son las políticas que se están discutiendo a puertas cerradas?

¿Por qué no discutir la reducción del 60% de la educación especial que establece  el Plan Maestro y la resolución 311/16?

En un momento donde las neurociencias ocupan todo el debate ¿dónde queda la pedagogía?  .

La falta de respuestas y acciones, por parte de lxs funcionarios de Educación Especial, al avance de las neurociencias y a la intromisión de lo privado y la salud en la educación, ¿será la puerta de entrada a nuevas privatizaciones y al corrimiento del Estado como garante del derecho social a la  educación?  .

¿Por qué se silencian las voces de los niñxs, de lxs  jóvenes, de las familias y de los trabajadores de la educación?  .

¿Se desestima la construcción colectiva de conocimientos, nuestros trabajos y nuestras tradiciones?  .

Está claro que el interés de esta gestión es  dar paso a diferentes grupos económicos disfrazados de organizaciones garantistas que tras el discurso de “la inclusión” solo tienen por objetivo mercantilizar la discapacidad, y de esta manera dejar avanzar al neodarwinismo social y al racismo como nuevas formas de procesos sociales selectivos a través del mérito individual justificando así la dominación, la desigualdad, la esclavitud y el colonialismo.

En varias oportunidades delegadxs de UTE, equipos de conducción y  comunidades educativas de educación especial, solicitamos a la DEE se generaran espacios de intercambio donde pensar y repensar nuestras prácticas y se reestablecieran las EMI, pero la respuesta fue negativa.

No nos silenciarán.  Seguimos soñando,  construyendo y defendiendo el derecho social a la educación.

                                                              Secretaría de Educación Especial UTE

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