Hoy deberían haber comenzado las clases para los niños, niñas y adolescentes de la Ciudad después de las masivas jornadas de lucha de la semana pasada. Sin embargo, el primer día de clases no pudo ser para todxs. Miles de familias siguen haciendo cola en la puerta de los distritos escolares porque sus hijos o hijas quedaron en lista de espera.

Una vez más la reducción sistemática del presupuesto educativo en la Ciudad de Buenos Aires, que pasó del 30 por ciento al 17 por ciento con esta gestión, vuelve a dejar afuera de la escuela pública a miles de niñxs y jóvenes de todos los niveles y modalidades. Esta situación se inscribe en la línea de “desescolarización” que promueve el neoliberalismo en educación y tiene como ejemplo visible en la CABA los intentos del gobierno porteño de cerrar las escuelas nocturnas o el lactario de Ramos Mejía, que gracias a la lucha de las comunidades educativas se pudo evitar.

Desde UTE no sólo exigimos que no se cierre una sola escuela, reclamamos que se aumente el presupuesto educativo y se construyan más establecimientos para garantizar así el derecho social a la educación de todxs, como lo establece la constitución.

Logramos que no se cierren las 14 escuelas nocturnas, logramos que no se cierre el lactario del Hospital Ramos Mejía, seguiremos luchando para que ni un solo niño, ni una sola niña de la ciudad se quede sin vacante en la escuela pública.

Buenos Aires, lunes 11 de marzo de 2019.

 

 

 

COMPARTIR